Angel Ybañez es el presidente de Betty Byte, una empresa que se dedica a la publicidad en uno de sus formatos más novedosos, el Advertainment.
A pesar de lo que pueda parecer en una empresa que se dedica a trabajar con nuevas tecnologías, las instalaciones que Betty Byte tiene en la calle Serrano no son precisamente modernas. El edificio, situado al lado del museo arqueológico, es antiguo sin parecer viejo. Las inmensas y pesadas puertas del portal se abren al sonido del portero automático, y entras en un descansillo enorme donde el aire es más frío que en el exterior debido al marmóreo suelo y a las paredes de piedra. El ascensor, parece tan antiguo como la escalera y su edad se hace patente en su velocidad. Al llegar a la quinta planta, Fernando, el jefe de prensa, me espera en la puerta y cruzamos el hall hasta una sala de reuniones, donde el alto techo y el suelo de madera hacen que las pisadas resuenen en el aire más de lo debido. Tras la entrevista, pude comprobar que el eco también hace acto de presencia en la grabación. Tras charlar un momento con Fernando llega por fin Angel, con cara de atareado. Ha tenido que retrasar una comida para poder tener esta entrevista y se le ve un poco agobiado. Nos sentamos y me mira firmemente, con seguidad. Sólo una simple pregunta (¿en qué consiste el advergaming?) hace que dispare un discurso que, si bien no permite distracciones, resulta didáctico y entretenido. Explica las cosas poniendo continuos ejemplos que hacen que los entresijos del advertainment (que engloba al advergaming) parezcan sencillos, claros y despejados pasillos. Comienza diciendo: "el advertainment no es más que la unión entre la publicidad y el entretenimiento. Procuramos que la gente disfrute recibiendo la publicidad, que no se pongan a la defensiva diciendo "a ver qué me intentan vender ahora", como ocurre con un bloque publicitario en televisión". No afirma que este sistema, el cual sí ve como el futuro de la publicidad, vaya a desbancar al resto de los medios publicitarios, sino que dice que lo que debería de ocurrir es que confluyeran todos de manera que la recepción de publicidad se le haga más agradable al consumidor. De todos modos sí que afirma que actualmente la publicidad en televisión no funciona como debería. Hay demasiados anuncios y al final no te quedas con ninguno. Cuando habla se nota que le gusta lo que dice. La media hora que taníamos concertada se convierte en 40 minutos en Mini Disc y otros cinco off the record. Me despido de él y Fernando, con el director de comunicaiones, me acompañan hasta la puerta. Seguimos hablando y se muestran interesados por cómo los localizé. Se lo explico y me preguntan qué tal es el master. Qedamos en que me mandarán cifras y datos acerca de la situación de mercado en su campo y nos despedimos finalmente ya en el antiguo ascensor.
Muchas gracias, Angel, por haberme hecho un hueco.
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